jueves, 14 de enero de 2010

Carta Abierta de un Perro a su Dueño

Dignidad

Ahora eres mi Amo, y sólo te pido Amor...

Has decidido hacerte Responsable de mí y me siento muy agradecido por tu determinación.
Existirá entre ambos un secreto pacto de confianza que jamás será quebrantado de mi parte.

Deberás comprenderme por algún tiempo;... acabo de separarme de mi Madre y de mis Hermanos...
Al principio me notarás algo desorientado e inquieto,... y algunas veces,... hasta me verás llorar...

Sí, ... los Extraño. Compréndeme, y yo te comprenderé luego por muchos años.
Seré tu mejor Amigo. Entenderé tus cambios de Humor, tus Alegrías, tus Días Buenos y tus Días Malos; estaré siempre a tu Lado acompañándote en tu Soledad y en tu Tristeza; y te trataré siempre con el mismo Amor, ... con la misma Lealtad. Lameré la mano con que me castigues, porque mi capacidad de Perdón es Infinita. Pero no me castigues, ... Enséñame. Desconozco los detalles que pueden irritarte y deseo complacerte en Todo; deseo que te sientas Orgulloso de mí cuando me veas echado a tus pies, cuando camine a Tu lado por la calle como Tu Sombra más Fiel.
Quiero responder a ese Ideal de Perro que tanto anhelabas; ... pero eso depende de Tí.
Seré el fiel reflejo de tu modelo de tratarme y educarme.

Ayúdame a no defraudarte.
¡Si me tratas con Violencia... seré Agresivo! ... Háblame.
Entiendo cada una de tus palabras aunque no te conteste con el mismo Lenguaje.

Aprende a leer mis ojos y comprenderás cuánto te entiendo. Sé que eres una Buena Persona.
¿Qué piensas Tú de Aquellos que no Aman a los Animales? ...

Estoy seguro de que me cuidarás con Amor.
Eres mi Amo. Poco a poco nos hacemos Amigos. Nos Conocemos y Nos Respetamos por Igual.

Mira! ... cuando el primer Hombre apareció en la Tierra, el resto de los Animales creía que era otro Animal. Sin embargo, tenía Alma..., medita sobre esto.
El Hombre manifiesta su Alma a través del Lenguaje; Nosotros a través de Nuestros Actos.
No te olvides nunca mi Amo, ... que a mi manera Te Amo.
Durante más de 10 años estaré junto a Tí, ... creceremos Juntos, ... compartiremos tantas y tantas cosas juntos...!

Y el Día en que Yo que me vaya a Vivir hacia alguna otra Estrella; mira el Cielo con frecuencia, porque Yo siempre te estaré mirando.
Pero antes de irme, ... deseo decirte algo: ... No dejes mi cucha vacía. Siempre habrá otro cachorro esperándote, ... al cual llegarás a Amar tanto como a Mí. No quiero en mi Testamento, que haya una cucha vacía.

Ahora bien, ... no pensemos en ese día; ... ahora hazme una caricia y juega un ratito conmigo.
Tenemos Muchos, muchísimos años por delante para hacernos mutuamente Felices!!!




Tu Perro






domingo, 13 de diciembre de 2009

de Diógenes de Sínope (1):

Diógenes de Sínope
413 - 327 a.c.
Filósofo griego

"Habiéndole invitado uno a entrar en su lujosa mansión, le advirtió a Diógenes que no escupiese en ella, tras lo cual éste arrancó una buena flema y la escupió en la cara del dueño, para decirle después que no le había sido posible hallar un lugar más inmundo en toda la casa"


- En otra oportunidad, estaba Diógenes cenando lentejas cuando le vió el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey.

Aristipo le dijo:

- "si tú hubieras aprendido a ser sumiso al rey, hoy no tendrías que estar comiendo esa basura de lentejas".

A lo que Diógenes respondió:

- "y si tú hubieses aprendido a comer lentejas, hoy no tendrías que estar adulando al rey".


- En otra ocasión le preguntaron por qué la gente le daba limosna a los pobres y no a los filósofos, a lo que Diógenes respondió: "porque cuando la gente da limosna a los pobres piensa que ellos también pueden llegar a ser pobres; pero en cambio, nunca podrán llegar a ser filósofos"


- Platón había definido al hombre como un animal bípedo implume, y su definición obtuvo gran fama. Diógenes desplumó un gallo y lo introdujo en la escuela, diciendo: "Este es el hombre de Platón". A consecuencia de ello, se añadió a la definición: "Con uñas anchas".



- Menipo nos cuenta como fue la venta de Diógenes cuando después de ser capturado como esclavo, el subastador lo ofreció al mejor postor. Se le preguntó que sabía hacer: "Mandar" contestó; y el subastador le dijo: "Pregona si alguien desea adquirir un amo". Jeníades fue su comprador y a él le aseguró que debía obedecerle aunque fuera su esclavo, del mismo modo que obedecería a un médico si fuese esclavo. Le dijo: "Disponte a cumplir mis órdenes". Eubulo nos cuenta que envejeció en casa de Jeníades y al morir fue enterrado por sus hijos, que lo tenían en gran estima después de tantos años en los que fue su preceptor.



Diógenes y los perros


Algunas anécdotas sobre Diógenes hablan acerca de su comportamiento como el de un perro y sus alabanzas a las virtudes de los perros. Esto tiene su razón de ser en la palabra cínico. El nombre de cínicos tiene dos orígenes diferentes asociados a sus fundadores. el primero viene del lugar donde Antístenes, su maestro, fundó la escuela y solía enseñar la filosofía, que era el santuario y el gimnasio de Cinosargo, cuyo nombre significaría kyon argos, es decir perro ágil ó perro blanco. El segundo origen tiene que ver con el comportamiento de Antístenes y de Diógenes, que se asemejaban al de los perros, por lo cual la gente les apodaba con el nombre de kynikos, perro. Por lo tanto, kynikos ó cínicos sería similares al perro ó aperrados. Esta comparación viene por el modo de vida que habían elegido estos personajes, por su idea radical de libertad, su desvergüenza y sus continuos ataques a las tradiciones y los modos de vida sociales.

Quiénes comenzaron a apodar a Diógenes como "el perro" tenían la clara intención de insultarle con un epíteto tradicionalmente despectivo. Pero el paradójico Diógenes, halló muy apropiado el calificativo y se enorgulleció de él. Había hecho de la desvergüenza uno de sus distintivos y el emblema del perro le debió de parecer adecuado para defender su conducta. Los motivos por lo que se relaciona lo cínico con lo canino son: la indiferencia en la manera de vivir, la impudicia a la hora de hablar ó actuar en público, las cualidades de buen guardián para preservar los principios de su filosofía y, finalmente, la facultad de saber distinguir perfectamente los amigos de los enemigos. Diógenes decía irónicamente de sí mismo que, en todo caso, era "un perro de los que reciben elogios, pero con el que ninguno de los que lo alaban quiere salir a cazar". En mitad de un banquete, algunos invitados comenzaron a arrojarle huesos como si se tratara de un perro. Diógenes se les plantó enfrente y comenzó a orinarles encima, tal como hubiera hecho un perro. También le gritaron "perro" mientras comía en el ágora y el profirió: "Perros vosotros, que me rondáis mientras como! Con idéntica dignidad respondió al mismísimo Platón, que le había lanzado el mismo improperio: "Sí ciertamente soy un perro, pues regreso una y otra vez junto a los que me vendieron".-

jueves, 19 de noviembre de 2009

de Nietzsche:

Nietzsche Pop Art
"Die Arbeit, so dass ein unendlicher Horizont gibt nicht einschüchtern,so gewählt, dass wenn du dein Leben wieder erleben, konnte dies tun, ohne Angst"

"Obra de modo que un horizonte de infinitos retornos no te intimide; elige de forma que si tuvieras que vivir toda tu vida de nuevo, pudieras hacerlo sin temor"

de Schopenhauer:

Arthur Schopenhauer

" Denn da der ganze Mensch nur die Erscheinung seines Willens ist; so kann nichts verkehrter sein, als, von der Reflexion ausgehend, etwas Anderes sein zu wollen, als man ist "


" Puesto que el Hombre en su totalidad es sólo el Fenómeno de su Voluntad, nada puede resultar más absurdo que, partiendo de la Reflexión, querer ser algo Distinto a lo que se es "

de Voltaire:

Francois Marie Arouet Voltaire

" Je ne suis pas d´accord avec vos idées, mais je défendre votre droit sacré pour les exprimer "

" No estoy de acuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas "

miércoles, 18 de noviembre de 2009

de Diógenes de Sínope (2):


Encuentro entre Alejandro Magno y Diógenes de Sínope

Al oír hablar sobre Diógenes, Alejandro Magno quiso conocerlo. Así que un día en que el filósofo estaba acostado tomando el sol, Alejandro se paró ante él.
Diógenes se percató también de la presencia de aquel joven espléndido. Levantó la mano como comprobando que, efectivamente, el sol ya no se proyectaba sobre su cuerpo. Apartó la mano que se encontraba entre su rostro y el del extraño y se quedó mirándolo.
El joven se dió cuenta de que era su turno de hablar y pronunció:
- "Mi nombre es Alejandro El Grande". Pronunció esto último poniendo cierto énfasis enaltecedor que parecía más bien aprendido.
- "Yo soy Diógenes el perro"
Hay quienes dicen que retó a Alejandro Magno con esta frase, pero es cierto también que en Corinto era conocido como Diógenes el perro. Alejandro Magno era conocido en la polis así como en toda la Magna Grecia.
A Diógenes no parecía importarle quién era, ó quizá no lo sabía.
El Emperador recuperó el turno:
- "He oído de ti Diógenes, de quienes te llaman el perro y de quienes te llaman sabio. Me place que sepas que me encuentro entre los últimos y, aunque no comprenda del todo tu actitud hacia la vida, tu rechazo del hombre virtuoso, del hombre político, tengo que confesar que tu discurso me fascina".
Diógenes parecía no poner atención en lo que su interlocutor le comunicaba. Más bien comenzaba a mostrarse inquieto. Sus manos buscaban el sol que se colaba por el contorno de la figura de Alejandro Magno y cuando su mano entraba en contacto con el cálido fluir, se quedaba mirándola encantado.
- "Quería demostrarte mi admiración", dijo el Emperador. Y continuó: "Pídeme lo que tu quieras. Puedo darte cualquier cosa que desees, incluso aquellas que los hombres más ricos de Atenas no se atreverían ni a soñar".
- "Por supuesto. No seré yo quien te impida demostrar tu afecto hacia mí. Querría pedirte que te apartes del sol. Que sus rayos me toquen es, ahora mismo, mi más grande deseo. No tengo ninguna otra necesidad y también es cierto que sólo tú puedes darme esa satisfacción".
Más tarde Alejandro comentó a sus Generales: "Si no fuera Alejandro, me hubiera gustado ser Diógenes".


martes, 17 de noviembre de 2009

de Arthur Schopenhauer (2):

Arthur Schopenhauer
1788 - 1860
Pensador y Filósofo Alemán
El Mundo como Voluntad y Representación
3. Caracteres de la Voluntad de Vivir

En conformidad, vemos a menudo un ser enfermizo, raquítico y deformado por la edad, la miseria y las enfermedades, implorar desde el fondo de su alma nuestra ayuda para prolongar una existencia cuyo término debiera ser el objeto de todos sus anhelos, si el hombre fuese guiado en este punto por un criterio objetivo. En vez de ello, es la voluntad ciega quien lo determina bajo la forma de voluntad de vivir, de alegría de vivir, de valor de vivir; es un impulso idéntico al que hace crecer a la planta. Este valor de vivir puede ser comparado a una cuerda tendida sobre la escena del mundo y de la cual pendiesen las marionetas sostenidas por hilos invisibles, mientras que sus pies sólo en apariencia tocan al tablado (valor objetivo de la vida). Si la cuerda cede, la marioneta baja; si se rompiera un día, la marioneta caería, pues el piso no la sostiene más que en apariencia. En otros términos, la relajación del valor de vivir es la hipocondría, el spleen. Su agotamiento trae la inclinación al suicidio, al cual se lanza el hombre por el motivo más nimio, a veces imaginario, como si se buscase camorra a sí mismo para matarse, como otros la buscan a otra persona; y hasta se da el caso de matarse sin motivo alguno.

La misma causa que obliga al hombre a soportar la vida le lleva también a agitarse y moverse para vivir. Nadie se mueve por impulso propio; la necesidad y el tedio son las cuerdas que ponen al peón en movimiento. De aquí que todos nuestros estados, así en su conjunto como en sus pormenores, lleven impreso el sello de la coacción: el individuo, perezoso en el fondo y anhelando el reposo, pero obligado a avanzar, se asemeja al planeta en que habita, al cual la fuerza que le impulsa hacia adelante es lo único que le impide caer sobre el sol. Así, pues todo está en estado de tensión perpetua y de movimiento forzado y la marcha del mundo se efectúa como decía Arisitóteles (De coelo 11, 13) ou fisei, alla bia (motu, non naturali, sed violento). Los hombres no son atraídos más que en apariencia, pues en realidad son empujados; no les atrae la existencia, es la necesidad lo que les espolea. La ley de motivación, como toda causalidad, es una pura forma del fenómeno. Dicho sea de pasada, éste es el origen del lado cómico, burlesco, grotesco y caricaturesco de la vida, pues cuando los individuos son empujados por detrás contra su voluntad, gesticulan y se mueven como pueden, y la confusión que de aquí nace ofrece un aspecto de los más grotescos; más no por eso son menos serios los dolores de la vida.
En todas estas consideracones se descubre claramente que la voluntad de vivir no es una consecuencia del conocimiento de la vida, no es, en cierto modo, una conclusio ex praemissis ni nada secundario; antes al contrario, es lo primero de lo primero, la premisa de todas las premisas, y precisamente por esto aquello de que la filosofía debe partir, pues la voluntad de vivir no existe como una consecuencia del mundo, sino el mundo como una consecuencia de la voluntad de vivir.